Cómo hacer (y encajar) una crítica fotográfica

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Grafiti de unas caras sonrientes.

Está claro que todos, hagamos lo que hagamos, estamos sometidos a crítica, especialmente en tiempos como los que nos ha tocado vivir en los que la exposición al juicio por los demás (a menudo también por gente a la que no conocemos y no conoceremos nunca) es -iba a decir diaria pero se queda corto- constante. Afortunadamente aunque puede ser destructiva, cuando la crítica está bien hecha y es pertinente puede ayudarnos a crecer.

Como te imaginarás estoy pensando en llevar todo esto hacia nuestra pasión compartida; porque cuando critican una fotografía nuestra también se nos está dando la oportunidad de mejorar. Para eso sólo hace falta que la crítica se haya hecho de la forma adecuada y que, conviene no olvidarlo, nosotros sepamos cómo tomárnosla.

Por eso en la entrada de hoy intentaré convencerte de que es bueno que se critiquen nuestras imágenes, además te contaré cómo (creo que) debemos tomarnos las críticas fotográficas para que jueguen a nuestro favor y por último te daré algunas claves que considero imprescindibles a la hora de criticar el trabajo de otros. De esa manera se cierra el círculo: nos exponemos a críticas, las manejamos de forma adecuada y nosotros mismos adoptamos la actitud que puede propiciar que nuestras opiniones ayuden a otros.

Busca ser criticado

Antes de nada creo que hay que aclarar el término; a menudo la palabra crítica se interpreta como algo necesariamente negativo pero no tiene por qué ser así, de hecho hay una acepción en la RAE especialmente acertada:

Crítica: Juicio expresado, generalmente de manera pública, sobre un espectáculo, una obra artística, etc.

Diccionario de la Real Academia de la Lengua

Es decir, una crítica puede (debe) ser una opinión sobre algo, no necesariamente negativa (al 100%) y por descontado, no dirigida hacia el autor sino hacia el objeto.

Así que de lo que se trata aquí es de recabar opiniones sobre lo que hacemos. Ojo, si bien una crítica no tiene por qué ser únicamente negativa, tampoco conviene olvidar que cuando “preguntamos” por lo que opinan los otros nos exponemos tanto a lo bueno como a lo malo.

En cualquier caso, te animo a buscar las críticas y a tomártelas de la mejor manera posible, esos dos factores pueden llevar tu Fotografía a un lugar mucho más interesante. Empecemos por la primera.

Cómo conseguir una crítica fotográfica constructiva

Sobre todo y antes de nada, asume que la actitud con la que te tomes lo que los demás te digan va a condicionar la cantidad y la calidad de las interacciones que recibas. Si vas a exponerte pero no estás dispuesto a aceptar las partes negativas no estás buscando ser criticado sino aplaudido. No pasa nada si sólo buscas palmadas en la espalda, pero acepta que sólo van bien para el ego y no tanto para el trabajo que haces.

Esto es lo que creo que tienes que hacer para ser criticado.

1. Muestra lo que haces

Si no nos lo enseñas no podremos darte nuestra opinión, es así de sencillo. Pero cuidado, si quieres sacar algo que merezca la pena tienes que mostrar sólo aquello de lo que estás satisfecho. Es decir, aquello que ha superado el filtro del primer crítico (que debería ser el más duro): tú mismo.

Si enseñas algo con lo que no estás contento pueden pasar dos cosas: que se te alabe o que se te critique negativamente. En el primer caso el efecto será contraproducente, estás obteniendo una respuesta positiva a partir de algo con lo que tú no estás satisfecho, ¿de qué te sirve? ¿No conseguirá que acabes bajando tu listón de exigencia? ¿No acabarás haciendo las cosas que los demás quieren ver? La segunda posibilidad es que recabes opiniones negativas de algo que tú ya sabías que las merecía. Cero retorno y el riesgo de que la impresión general de tu trabajo se resienta (interna y externamente).

Ten en cuenta que aunque todos mostramos nuestras fotos en las redes sociales éstas no son el mejor espacio para obtener una crítica a fondo. Allí es demasiado fácil pulsar un icono y pasar a la siguiente cosa del timeline (que, por cierto, puede ser algo completamente distinto). Una crítica fotográfica requiere tiempo y atención, por eso probablemente la mejor manera de aprovecharla es imprimiendo nuestras imágenes y quedando en persona con alguien en cuyo criterio confiemos, ante la imposibilidad de hacerlo la otra opción es remitirlas en formato electrónico y esperar pacientemente.

2. Sé humilde y receptivo

¿Quieres aprender de lo que los demás tienen que decir? Adopta una postura abierta y humilde.

Si atacas cada crítica ferozmente pueden acabar pasando dos cosas (quizás más, pero estas son prácticamente seguras): o bien sólo recibirás palmadas en la espalda (si a ti no te gusta que critiquen lo que haces probablemente los demás sientan lo mismo respecto a sus palabras, así que pueden optar por decir sólo lo que quieres oír) o atraerás a la gente que obtiene satisfacción del enfrentamiento.

Ninguna de las dos cosas va a ayudarte a evolucionar, seguramente sucederá lo contrario: te enrocarás haciendo las cosas que (crees que) funcionan y defenderás a capa y espada su validez.

3. Haz las fotos que a ti te gustan

Si imitas el trabajo de otros la retroalimentación que obtengas a cambio se va a basar en lo cerca que estás de repetir el estilo de otra persona. Eso está bien si quieres convertirte en, por poner un ejemplo, Alex Webb. Pero ya sabes que la copia nunca supera (ni iguala, ni hace sombra) al original.

Todos tenemos referentes (son imprescindibles) y en algún momento todos hemos hecho alguna foto como consecuencia de otra que hemos visto en algún sitio o de la admiración que sentimos por los grandes, pero estoy convencido de que el esfuerzo consciente por hacer las fotos que nacen de ti mismo vale muchísimo la pena; también puede ser tremendamente frustrante porque no hay una referencia clara e inequívoca con la que comparar los resultados, pero eso no es un motivo para no intentarlo.

Cómo encajar una crítica fotográfica

Tu actitud ante las opiniones que recibes importa, y mucho. De hecho importa tanto que seguramente condiciona lo que obtienes. Personalmente creo que hay una serie de factores que te ayudan a sacar algo de (prácticamente) cualquier crítica que recibas, son estos:

1. No te lo tomes como algo personal

Esta entrada va sobre las opiniones que los demás tienen sobre nuestras fotografías que son, al fin y al cabo, imágenes. Una foto tuya no eres tú, es una foto, un objeto o algo inmaterial (mientras no está impreso). Si alguien la pone por los suelos no te está atacando a ti, así que no deberías tomártelo así.

Eh. Que todos hemos sentido ese pinchazo cuando alguien desmonta una de nuestras creaciones y nuestro primer impulso ha sido defendernos atacando. Pero hay que salir cuanto antes de ese estado y darse cuenta de que lo personal aquí no tiene cabida. Al fin y al cabo si esperas que los demás valoren tus fotografías por quién eres o en base a la relación que tienen contigo estás haciendo trampas: no te estás exponiendo, es como jugar con cartas marcadas.

Así que sepárate de tus imágenes: si las muestras te expones a que susciten una opinión, y esa opinión no es sobre ti sino sobre ellas (o así debería ser). Si alguien te ataca a ti personalmente con lo que haces como pretexto sencillamente ignóralo; no merece tu tiempo (esto es algo muy habitual cuando la relación se limita a la pantalla). Don´t feed the troll.

2. Dedica un segundo a valorar de quién vienen (ponlas en contexto)

Todo el mundo tiene una opinión y el derecho a expresarla, faltaría más. De hecho puedes aprender algo de todo el mundo (en el peor de los casos aprendes cómo no deben hacerse las cosas) pero cuando se trata de valorar algo como la Fotografía hay voces a las que tienes que prestar un extra de atención.

De la misma manera que tu criterio habrá ido evolucionando con el tiempo tienes que reconocer en qué punto está quien hace una crítica de tu trabajo. Así no es lo mismo un “me encanta” de alguien que acaba de empezar o que no siente una especial atracción por la Fotografía (o que simplemente la vive de una forma distinta a como lo haces tú) que una opinión de alguien experimentado y que él mismo esté tratando de alcanzar objetivos.

No es lo mismo pero repito: no descartes ninguna. Eso sí presta especial atención a los que tienen un bagaje. ¿O acaso me harías el mismo caso a mí que, por ejemplo, a José Manuel Navia, Cristina García Rodero o Cristóbal Hara? Pues eso.

3. Extrae una idea

No te quedas en las palabras exactas que han usado para hablar de tu foto, ve un poco más allá y saca una idea, un mensaje que puedas usar. Sobre todo atiende a los “porque”, sean o no explícitos. Si alguien te dice que no funciona y te da motivos ahí tienes una magnífica herramienta para seguir creciendo y para aplicar (o no) en las próximas ocasiones. Si la crítica es cara a cara, asegúrate de que estás interpretando adecuadamente lo que te dicen.

Por eso los likes no bastan, y lo dice alguien que también los reparte (eso sí, sólo cuando de verdad me gusta lo que veo, si no vas a decir nada más lo mínimo que puedes hacer es ser honesto), porque un like no explica por qué ni cómo, y sobre todo, no cuenta por qué no (y muchas fotos aunque funcionen tienen cosas que se pueden mejorar).

De modo que cuando leas una crítica hacia tu trabajo esfuérzate por sacar una conclusión y, una vez que la tengas…

4. Enfréntala a tu propio criterio

Por que sí, nos enseñas esa foto y nosotros te decimos lo que opinamos de ella pero… Es tuya. Tú sabes qué querías decir con ella y por qué la hiciste como la hiciste. Así que si hay algo con lo que enfrentar nuestra opinión es la tuya.

Analiza si en lo que decimos tenemos algo de razón, y aquí es muy importante que lo hagas separándote emocionalmente de tus imágenes, porque éstas deben ser valoradas de la forma más objetiva posible (aunque la objetividad es un factor muy difícil de definir, podemos pensar en ella como en una especie de “opinión fundada”). Piensa si, de ser de otro, la verías como la ves. Y entonces repasa lo que te hemos dicho de ella y reflexiona, compáralo con tu criterio y…

5. Saca tus propias conclusiones

Porque mostrar algo con la intención de mejorar debería traducirse en que sacas algo de provecho de todo el proceso.

Puede que sea: “tienen razón, esta foto no acaba de funcionar por esto, esto y esto en lo que no había pensado”, en cuyo caso estarás un poco más cerca de conseguir lo que buscas la próxima vez, o “he conseguido transmitir lo que pretendía”, y ahí lo que toca es disfrutar de esa pequeña victoria como un acicate para continuar con la evolución.

En medio las posibilidades son infinitas, de todas se puede sacar algo. Por eso es tan importante una lectura con la que mejorar tus fotos (en la dirección en la que tú la quieres llevar), aún cuando la conclusión sea que tienes que replanteártelo todo y volver a empezar (tras algo así ese comienzo nunca es desde cero).

Cómo hacer una crítica constructiva

Y finalmente toca dejar por aquí unos cuantos consejos acerca de cómo transmitir nuestra opinión sobre las fotografías de otros. Son conclusiones propias, más bien poco formales y extraídas de mi experiencia, espero que te sirvan.

1. Respeto. Respeto. Respeto

Este punto, el más importante, se explica por sí mismo.

2. Tómate tu tiempo para hablar de la imagen

Tomarse el tiempo de ver una foto con calma y escribir o decir lo que nos parece sin tirar de tópicos y asegurándonos de que nuestras palabras transmiten lo que pensamos es otra forma de mostrar respeto. Y, sobre todo, no uses la posibilidad de dar tu opinión para hablar de lo que haces tú. Estás ahí para ayudar al otro, no para promocionarte.

3. Si no vas a aportar, no des tu opinión

Dicho de otra manera, sé constructivo y aporta. Si no puedes decir algo que sirva al otro para seguir creciendo no digas nada.

4. Céntrate en la imagen, no en la persona

No confundas el objetivo, se trata de valorar algo hecho por alguien, no a la persona.

5. Argumenta

Tanto en lo que te gusta como en lo que no, explica por qué pasan ambas cosas. Las redes sociales nos pueden hacer perezosos ya que con un simple click podemos dejar nuestra opinión, pero eso es algo superficial que si tenemos tiempo y voluntad podemos y debemos superar. A veces una frase sincera y constructiva basta.

6. Encuentra algo positivo que decir

Aunque todo lo demás “esté mal”, encuentra la forma de transmitir aquello que está bien. Si al principio no lo ves date un minuto más, siempre hay algo que salvar.

7. No te limites a los aspectos técnicos

Afortunadamente la Fotografía es mucho más que nitidez, profundidad de campo y todos esos términos que a veces ocupan demasiado tiempo y renglones. Mira la foto en su conjunto también, y no sólo los aspectos cuantificables. Deja a un lado la cámara con la que se ha hecho, ¿o acaso las fotos de hace cincuenta años no funcionan ya porque fueron hechas con máquinas mucho menos sofisticadas que las que tenemos hoy en día?

8. No des cosas por hechas

Cuando vemos una foto en realidad estamos viendo el final de un proceso. Es demasiado sencillo decir eso de “yo hubiese hecho…”, porque no sabemos las circunstancias. Si vas a dar sugerencias, ten en cuenta que a lo mejor no era posible hacer lo que, una vez vista la foto, parece tan fácil. Si el autor de la imagen está presente confirma con él cuáles eran las condiciones.

9. Sé conciso

Asegúrate de que de aquello que escribes o dices se puede extraer un mensaje claro, algo con lo que el otro se pueda quedar (esté o no de acuerdo contigo). Elimina de tus discurso todo lo que no aporta.

10. Recuerda siempre que es mucho más fácil decir cómo se deben hacer las cosas que hacerlas

De la misma manera que tendemos a juzgar las decisiones de los demás con mucha menos información de la que ellos han tenido para tomarlas, es importante tener en cuenta que la parte complicada de todo esto es hacer una foto interesante. A posteriori es muy sencillo, con palabras, echar por tierra todo el proceso.

En cierta manera este consejo resume los demás, y habla de que tenemos que respetar el esfuerzo y el trabajo de los otros y dar algo como respuesta a su valor para enseñárnoslo.


Espero que esta entrada te anime a mostrar tus imágenes a alguien en cuyo criterio confías, con la predisposición a, pase lo que pase, emplear lo que te diga para seguir haciendo fotografías. Tenla en cuenta también cuando alguien te pida una opinión sincera sobre las suyas. Todos podemos beneficiarnos y a la vez ayudar a través de una crítica fotográfica constructiva.

¿Cómo te tomas las opiniones de los demás? ¿Qué haces para conseguir una valoración objetiva y constructiva sobre tus imágenes? Cuéntame tu experiencia y tus reflexiones a través de los comentarios y no dejes de compartir esta entrada en tus redes si te ha parecido interesante. Gracias!

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6 Comments
  • Néstor Rodríguez Fiaño
    agosto 1, 2017

    El tema de la crítica es algo muy complejo, en el que hace mucho tiempo, poco creo y la prueba más clara ha sido con los críticos de arte con el impresionismo, el dadaísmo,… en la pintura, en la música, en la literatura, en la fotografía, la danza y otras expresiones. Unos pocos ejemplos Van Gogh, Isadora Duncan, Astor Piazzolla, Stravinsky, Horacio Cóppola, la misma Bauhaus,… nada de lo que hacían estos artístas gustaba a los críticos. Quienes crean, se expresan a partir de una o varias disciplinas, lo menos que puedo hacer es respetarla, no juzgarla, es us visión, su idea, su concepto.
    No existe obligación alguna, de que todo cuanto se hace guste o no y muchas veces el silencio, define mucho más las cosas. Como me dijera mi profesor de visión Don Hector Cartier, en la Soc. de Artístas Plásticos una tarde, nosotros te acercamos a las técnicas, herramientas, recursos, materiales, contemplación,… pero quién tiene que elegir y decidir eres solo vos, equivocarte y empezar de nuevo, encontrar tu curso, explorar y explorar, pero siempre tu mismo. Producir tu obra, contemplar y analizarla un tiempo, si persiste, ahí decides. La otra con un colega, dos o tres, conocer su opinión, no su crítica. Muchas veces algo que haces no tiene repercusión en ese momento y con el tiempo, mejora la apreciación y visión de la obra por otros. Pero de última, alguien tiene la verdad y lo más importante es que quién haga lo que haga se siente bien al hacerlo y no creerse nunca el haber tocado el cielo, porque no existe.

    • Jota Barros
      agosto 1, 2017

      Hola Néstor. :) Muchas gracias por tu comentario.

      Estoy contigo en que lo de la crítica es complejo, siempre tiene una carga subjetiva muy importante y no todo el mundo sabe hacerla de forma constructiva, de la misma manera que no todo el mundo está dispuesto a recibirla si es negativa. En todo caso estoy seguro de que si se hace y se encaja bien puede ser muy muy didáctica.

      De nuevo gracias por aportar. Un saludo!

      Jota.

      • Néstor Rodríguez Fiaño
        agosto 2, 2017

        Conozco en parte al negocio del mundillo del arte, galeristas y críticos, lamentablemente, por mi actividad en la comunicación.
        En la gran mayoría de los casos los críticos, no dejan de ser, persona que por una u otra razón no han profundizado las disciplinas, de forma personal y activa como el propio Artísta. Luego, bien sabemos, que detrás de todo esto, lo que existe es un hermoso negocio para ese mundillo y una triste dependencia, en muchos casos de algunos artístas que están a expensas, de todo este circo medíatico y snob que se monta para la gente. Desde hace tiempo se alienta y convence de esto, de lo otro y la gente va como ovejitas tras el pastor. Tenemos un triste caso y muy reciente, Diane Arbus, criticada, no apreciada, juzgada, marginada, por muchos ignorada,… y ahora Boomm es un fenómeno, sus imágenes dispararon su valor y por ende el interés y la curiosidad, de personas que ni sabían siquiera que había existido, pero se organiza todo un marketing especializado y la “gente linda”, acude a las salas donde se expone, repite todo cuanto le dicen y cuentan y compran porque ahora eso “arte” y si lo dicen los “críticos y la prensa especializada”, mucho más aun. Es un asqueroso negocio que se ha hecho y continua haciendo, con un sin fin de artístas, que muchos, entran en depresión, problemas económicos, mueren naturalmente, se suicidan, sin que nadie los respete o entiendan. En definitiva lo que menos importa es el Artísta, solo el negocio.
        Algo muy importante que no se hace con los niños y los jóvenes y sobre todo en España, es enseñarle a los niños a respetar a sus pares, en sus ideas, pensamientos, expresiones, manera de ver y entender las cosas y no convertirlos en un futuro ejercito de idiotas, que no piensen, no imaginen, no sueñen, no tengan ideas, ni desarrollar creatividad,… solo que ejecuten y realicen todo cuanto le digan o adoctrinan. Alguna vez, que han ido a una galeria o exposición y mientras observan la obra, escuchan la cantidad de boludeces que dice la gente, sin entender ni saber de lo que ve y habla ??? Lamentablemente este es el mundo “fashion” en el que vivimos.
        Muchas gracias a Vos por tu respuesta. Un Saludo.

        Néstor

        • Jota Barros
          agosto 3, 2017

          Gracias de nuevo a ti por la visión de esa parte que no conocía. Un abrazo, Néstor.

          Jota.

  • Néstor Rodríguez Fiaño
    agosto 4, 2017

    Gracias a vos Jota por tu respuesta, Otro abrazo.

    Néstor

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