Guía para imprimir fotografías digitales (I): espacios de color

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Logo Rubixephoto sobre luz visible.

Simplificado al máximo, el proceso que sigue una fotografía digital hasta acabar impresa en tus manos es más o menos este:

  1. Apuntas tu cámara en dirección a una determinada porción del mundo
  2. Pulsas el botón de disparo
  3. La luz entra a través del diafragma y el obturador y alcanza el sensor
  4. El sensor la convierte en un archivo informático con un determinado formato que se almacena en la tarjeta de memoria
  5. Descargas el archivo en tu ordenador y lo abres en tu programa de edición fotográfico favorito
  6. Procesas la imagen basándote en lo que ves a través de tu monitor
  7. Exportas la imagen una vez procesada en forma de (otro) archivo informático
  8. Envías ese archivo a tu impresora o lo haces llegar a un laboratorio donde harán lo propio con la suya
  9. Tu imagen se imprime con unas determinadas tintas en un papel con ciertas características (y color)

Hasta ahí todo más o menos claro. Ahora bien, si tenemos en cuenta que las cámaras, los monitores y las impresoras interpretan y reproducen los colores de formas distintas… ¿Qué posibilidades dirías que hay de que lo que ves finalmente impreso en el papel se parezca al resultado que esperabas conseguir en el momento de disparar? Incluso olvidando la realidad fotografiada, ¿hasta qué punto puedes confiar en que se parece a lo que veías en tu monitor durante la edición?

Si aspiras a que tus imágenes sean realmente tuyas, en el sentido en que tengan el aspecto que tú has decidido, necesitas entender todos los pasos, descubrir los posibles problemas y ponerles solución. A eso vamos con una serie de entradas que comienza hoy en las que revisaremos todo el proceso que va desde que pulsas el botón hasta que ves tu fotografía en papel.

Pero antes, por si no ves clara la necesidad de imprimir tus imágenes, déjame que aproveche para citar unas palabras de mi admirado Eduardo Momeñe, que aparecen en su libro La Visión Fotográfica (un absoluto imprescindible en tu crecimiento como fotógrafo, créeme):

Una fotografía no está acabada hasta que podemos tenerla presente en un papel (…) el positivado de una fotografía no es un complemento, es también la fotografía. Como en tantas otras cosas, el envoltorio, la presentación, es tan importante como el contenido…, de hecho son lo mismo.

Eduardo Momeñe (en La Visión Fotográfica)

Captura de la imagen

Empecemos por el principio, claro.

Antes de hablar de la cámara y sus capacidades, hablemos de la referencia que tenemos para valorarlas: nuestros ojos. Lo primero que tenemos que saber es que somos capacidades de apreciar un espectro de color muy amplio, tanto que es mayor que el que son capaces de registrar los dispositivos de captura (cámaras, escáneres, etc.) y del que consiguen reproducir los de salida (monitores, impresoras…). Sí, empezamos bien, lo sé. ;-)

Espacios de color y modelos de color

Vamos entonces al primer paso del proceso: sostenemos nuestra cámara y pulsamos el botón de disparo. La cámara registra la luz que entra hacia su interior, mediante un proceso conocido como demosaicing o interpolación cromática reconstruye una imagen con color dentro de un determinado espacio que por lo general puedes seleccionar de entre varias opciones, normalmente sRGB, Adobe RGB y a veces, también Prophoto RGB (si quieres saber cuál te conviene escoger, David GP tiene un buen artículo al respecto en su blog). Por tanto un espacio de color define la manera en que un determinado dispositivo representa los colores, dicho de otra forma, el espacio de color seleccionado en tu cámara condiciona la cantidad de colores que ésta puede registrar.

Hay más de una manera de describir los colores, en el caso que nos ocupa nos interesan principalmente dos: RGB y CMYK, son los llamados modelos de color.

Los dispositivos electrónicos crean los colores combinando luz del color de cada uno de sus tres primarios roja (R), verde (G) y azul (B) en distintas proporciones; cuando  las tres se solapan se genera luz blanca, de ahí que al modelo de color RGB también se le llame aditivo. Nuestras cámaras, escáneres y monitores funcionan en RGB.

Si los diferentes colores son el resultado de la combinación de tintas en lugar de luz, estamos hablando del modelo CMYK. En él cada color es el resultado de una determinada proporción de cian (C), magenta (M), amarillo (Y) y negro (K). Al contrario que en el caso RGB, al combinar los tres pigmentos C, M e Y al 100% se obtiene negro, esto es así porque por ejemplo la tinta cian absorbe todas las longitudes de onda del resto de tonos y sólo refleja (emite) la correspondiente al cian (por eso se ve de ese color), al mezclar las tres tintas esa combinación absorbe absolutamente todos los colores y no refleja luz alguna (se ve negra), por eso a este modelo de color se le llama sustractivo. Las impresoras y plotters que funcionan combinando pigmentos trabajan en CMYK.

Espacio de color CMYK y RGB.

La gestión del color consiste en describir un determinado modelo de color (RGB, CMYK) mediante un espacio de color para que sea independiente del dispositivo empleado, así un determinado modelo de color como RGB puede describirse mediante los espacios sRGB, Adobe RGB y Prophoto RGB, y el modelo CMYK en espacios de color que por lo general están asociados a la tecnología de impresión: FOGRA, SWOP, ECI, etc.

Gama de color

Seguro que aquí ya intuyes un primer problema: la cámara con la que capturas tu imagen y el monitor en el que la ves para procesarla la muestran en RGB pero finalmente ésta acaba impresa en CMYK. Además, cada dispositivo del proceso (por lo general cámara, pantalla e impresora) tiene una determinada gama de color, que es la proporción de su espacio de color que tiene la capacidad de reproducir. Así es: cada espacio de color (CMYK, RGB) tiene una determinada forma, y cada dispositivo que opera en él sólo es capaz de reproducir una parte menor o mayor de él.

En el siguiente gráfico puedes ver el espectro visible por el ojo humano (toda la mancha de colores) y en su interior, las formas de las gama de colores que cada espacio de color consigue reproducir. Las zonas que no se solapan corresponden a colores que no todos los ellos pueden representar.

Gama de colores de los diferentes espacios de color (RGB, CMYK)

Por ejemplo, los colores en “1” son visibles para el ojo humano pero no se pueden reproducir ni en RGB ni en CMYK, en “2” están aquellos colores que tan sólo Adobe RGB puede mostrar, en “3” los que tanto Adobe RGB como CMYK pueden reproducir y “4” muestra la zona del espectro visible que puede ser reproducida tanto en CMYK como en RGB (Adobe RGB y sRGB).

Conversión entre espacios de color

Como te imaginarás, mientras trabajemos con colores dentro de “4” no habrá ningún problema, los conflictos surgen cuando, por ejemplo, quieres imprimir en el espacio de color CMYK de una impresora una imagen que contiene alguno de los colores que tanto tu cámara como tu monitor son capaces de reproducir (en Adobe RGB) pero que están en la zona “2” (fuera de la gama del espacio CMYK). Otra cosa diferente es que tu monitor te esté mostrando fidedignamente un determinado color, si no fuese así, aunque cayese dentro de la gama que tu impresora es capaz de reproducir, el resultado no sería exactamente el que estás viendo en pantalla como consecuencia de un mal rendimiento de ésta, es ahí donde entra la calibración del monitor que veremos muy pronto.

Para imprimir en CMYK un archivo que se ha capturado y procesado en RGB con garantías hay que hacer una conversión entre sus correspondientes espacios de color. Durante esa transformación si la imagen contiene colores RGB fuera del espacio CMYK tienen que ser convertidos a colores similares dentro del espacio de color del dispositivo de salida para que éste sea capaz de reproducirlos. De todas formas tienes que saber que hoy en día las impresoras suelen gestionar el color según el modelo RGB y que el modelo CMYK está prácticamente relegado al entorno de imprenta.

En definitiva

Nuestra cámara captura imágenes en un determinado espacio de color RGB (que podemos seleccionar), nuestro monitor funciona emitiendo luz y también muestra las imágenes con colores propios de un espacio RGB, pero los dispositivos de salida como las impresoras sólo reproducen colores dentro del espacio de color CMYK.

Esos espacios no se solapan completamente ya que cada dispositivo y proceso tiene una determinada capacidad para cubrir mayor o menor extensión del espacio de color en el que opera, llamada gama de color. Por ese motivo hay colores del espectro visible por el ojo humano que no pueden ser registrados ni reproducidos por todas las herramientas que empleamos.

En próximas entregas veremos, poco a poco y paso a paso, cómo podemos salvar esas limitaciones y asegurar el rendimiento de todos los dispositivos que intervienen en el proceso que va desde la toma hasta el papel para mejorar nuestros resultados…

¿Qué te parece la entrada? ¿Habías profundizado ya en los espacios de color? ¿Quieres aportar tu grano de arena a la exposición? Sería un placer contar con tu ayuda, ahí tienes los comentarios. Si te ha gustado la entrada, compártela en tus redes. Gracias!

Nota: la fotografía modificada para encabezar la entrada es de M Rasoulov (Creative Commons CC BY-NC 2.0). Esta entrada ha sido mejorada sensiblemente gracias a las aportaciones de Jose Pereira y Braulio Moreno, a los que quiero agradecer públicamente desde aquí su contribución. :-)

Fuentes y enlaces de interés:

¿QUIERES SEGUIR APRENDIENDO FOTOGRAFÍA?

  • ROMA, 17 a 19/11/2017: 15º Taller “Fotografía la Ciudad” (contrata sólo el taller y viaja por tu cuenta o consulta la oferta de vuelo y alojamiento. COMPLETO).
  • LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 25/11/2017: 35º Taller de Iniciación a la Fotografía “Más allá del Modo Auto” (ÚLTIMAS PLAZAS).
  • LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 26/11/2017: 23º Taller de Composición y Lenguaje Visual “Un Fotografía, una Historia” (COMPLETO).
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12 Comments
  • David García Pérez
    marzo 17, 2016

    Hola,

    He leído el artículo bastante en diagonal (estoy en el trabajo y no debería hacerlo :p ), pero, realmente CMYK te debería importar algo cuando imprimes en una imprenta. Para imprimir en impresora con papel fotográfico, si es una impresora profesional, como podéis encontrar en muchos laboratorios, estamos hablando de impresoras de entre 9 a 12 colores. Estas impresoras son capaces de imprimir más allá del Adobe RGB… (bueno, puede que por zonas vayan más allá del Adobe RGB y por otras un pelín más corto…)…

    • Jota Barros
      marzo 17, 2016

      Hola David. :)

      Este es sólo para sentar las bases de los espacios de color, sé que hay impresoras que abarcan más allá del Adobe RGB pero me parecía que en este punto podía complicar la comprensión. Seguimos avanzando en el tema, y gracias por tu aporte!

      Aperta. Jota.

  • Fernando
    marzo 17, 2016

    Un tema tan interesante como aparentemente incomprensible para algunos… Bueno… Para mi. De momento voy saliendo del apuro a trompicones, pero si consigues que acabe entendiendo el asunto debidamente, te deberé una.
    Muchas gracias por explicarlo, sobre todo, con tanta claridad.

    • Jota Barros
      marzo 17, 2016

      Hola Fernando. :)

      Gracias por el comentario, no es un tema sencillo pero hay que intentar simplificarlo al máximo para que cada uno pueda sacarle el partido que necesite, que no es el mismo para todos. En esas estamos! ;)

      Un saludo.

      Jota.

  • Mikel Martinez de Osaba
    marzo 17, 2016

    Todos los laboratorios fotográficos que conozco trabajan en sRGB. Además si cuelgas las fotos en internet y quieres que se vean bien en todos los dispositivos tienes que subirlas en sRGB. Por lo tanto creo que son ganas de complicarse la vida trabajar en un espacio de color diferente a sRGB.

    • Jota Barros
      marzo 17, 2016

      Hola Mikel! :)

      Gracias por tu comentario, soy consciente de que la entrada es genérica, intento abarcar el tema de forma que incluso quien imprima en casa con una CMYK pueda entender la necesidad de hacer una conversión desde RGB aunque como bien dices muchas imprentas trabajan en RGB.

      Un saludo y gracias por aportar.

      Jota.

  • Braulio Moreno
    marzo 18, 2016

    El tema da para muchas vueltas. Si no me equivoco, no es lo mismo un “modelo de color” que un “espacio de color”. Un modelo de color hace referencia a cómo se guarda un color (RGB o CMYK), es decir, como se guardan los bits de información por color. Sin embargo, a qué cólor realmente se asignan esos valores numéricos es la labor de los “espacios de color”.

    Así, a igualdad de profundidad de color (pongamos 8 bits por píxel) todos los modelos de color RGB guardan exactamente el mismo número de colores, en este caso 2(elevado a 8)x3 (de las 3 componentes R, G y B). Otra cosa es a qué color real se asocia cada una de esas combinaciones numéricas, a eso se dedican los espacio de color. Por eso, a diferencia de lo que leo y oigo en ocasiones, Adobe RGB guarda más colores que el sRGB, guarda exactamente los mismos. La única diferencia es que el Adobe RGB presta más atención a los verdes (como se puede ver en la gráfica del artículo), ya que el ojo humano es más sensible a los cambios de este color, en detrimento de otras tonalidades, donde el sRGB es más rico.

    Y para liar más el asunto (jejeje), están los perfiles de color de cada dispositivo (monitor, impresora, …), que son los que intentar conseguir representar de forma lo más homogénea posible (ya de forma palpable, digamos física) los determinados espacios de color (que no dejan de ser modelos teóricos de color).

    Así las cosas, a ver si entre todos conseguimos “desenredar”, aunque sea un poco, este ovillo en el que has puesto ahora el foco ;-)

    • Jota Barros
      marzo 18, 2016

      Hola Braulio. :-)

      Estás en lo cierto, había un error de concepto en la entrada sobre cuya pista también me había puesto José Pereira (él en Facebook), he combinado vuestras puntualizaciones y las he incluido en la entrada que ha mejorado sensiblemente (también lo he indicado al final de ésta, al César lo que es del César).

      Muchas gracias por la ayuda. Seguimos con el tema próximamente. Un abrazo!

      Jota.

      • Braulio Moreno
        marzo 21, 2016

        Un placer poder aportar ;-)

        • Jota Barros
          marzo 21, 2016

          Y tanto que lo has hecho, Braulio. Un abrazo.
          Jota.

  • Jorge Villalba
    marzo 18, 2016

    Como introducción me ha gustado el artículo. Al final, creo que es fundamental hacer pruebas en color (para detectar dominancias), y de blanco y negro (para brillo y contraste) antes de la impresión final. Esperando tu artículo sobre calibradores ;-)

    • Jota Barros
      marzo 18, 2016

      Hola Jorge. Gracias!

      He mejorado la entrada con contribuciones de Braulio y Jose, por si quieres revisarlo. Como bien dices, lo importante es experimentar y aprender in situ. Pronto esos calibradores. ;)
      Saludos!

      Jota.

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