¿Fotografía en color o en blanco y negro? Por qué decidirte puede funcionar

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Define si tu Fotografía es en blanco y negro o en color.

Te contaba en la última entrada que el viernes por la noche tuve la suerte de participar en un encuentro en torno a la Fotografía organizado por Arte K_3. Hubo un tema que suscitó un debate muy edificante por la gran cantidad de argumentos que se expusieron para defender posturas diferentes: ¿tiene sentido limitarse a fotografiar exclusivamente en blanco y negro o en color o por el contrario es mejor plantearse continuamente ambas opciones?

No se trataba tanto de valorar las características de cada posibilidad y defender nuestras preferencias como de profundizar en si es buena idea tomar esa decisión por adelantado y ceñirse a una de las dos posibilidades a pesar de que, como sabes, la Fotografía digital nos permite pasar de una a otra con un solo clic.

He pensado que quizás te gustaría saber cómo fue el debate y sumarte a él…

Antecedentes

En un determinado momento de la charla comenté que de entre todos los libros de Fotografía que he disfrutado hasta ahora hay uno que me ha resultado especialmente útil; se trata de La Visión Fotográfica de Eduardo Momeñe. Es una obra que insiste repetidamente sobre una serie de conceptos sobre los que a menudo no pensamos lo suficiente: la necesidad de dotar a tu Fotografía de una dirección y un sentido, un enfoque o como dice el título, una visión. Hay al menos otra razón por la que nunca me cansaré de recomendar este pequeño (y económico) volumen escrito por Momeñe: te invita a decidir o al menos a plantearte la necesidad de escoger entre una serie de opciones, ¿eres de esos fotógrafos que salen al mundo con la cámara para capturar las cosas al vuelo, a medida que suceden, o por el contrario prefieres preparar con cuidado el escenario a fotografiar?, ¿eres fotógrafo en color o en blanco y negro? Momeñe no sugiere que sea una decisión irreversible, en su lugar habla de la importancia de reconocer tus preferencias para crecer como fotógrafo.

Cuando expliqué cuál había sido mi decisión (la dejo para el final de la entrada, aunque probablemente a estas alturas ya la conoces) se originó una discusión muy enriquecedora.

Dos enfoques

Por una parte, Tony defiende que la Fotografía, como lenguaje que es, pone a tu disposición multitud de recursos muy distintos entre los que puedes escoger partiendo del proyecto que te planteas hacer y que la elección entre color o blanco y negro sólo es una de las muchas decisiones que puedes (y debes tomar) en función del resultado que buscas: formato, longitud focal, tono de las imágenes, analógico o digital… En ese sentido, la existencia de muchos recursos facilita la posibilidad de seleccionar aproximaciones muy diferentes y por tanto de cambiar el resultado. En otras palabras, color o blanco y negro es sólo una de las muchas decisiones que debes tomar para que el resultado se acerque a lo que buscas y por tanto, depende de cada trabajo.

Del otro lado, Manu sostiene que sobre todo en una fase inicial de nuestra relación con la Fotografía es muy habitual aproximarse a ella desde muchos flancos (paisaje, retrato, calle, bodegones, color, blanco y negro…) y que en un determinado momento el hecho de limitar tus opciones puede ayudar a canalizar el esfuerzo y crecer de una manera más constante. Desde luego siempre se puede volver atrás y explorar vías completamente diferentes (si has hecho durante una temporada el paisaje en color, nadie te puede convencer de que no cambies a, por ejemplo, fotografiar la calle en blanco y negro), sin embargo el tiempo que has dedicado conscientemente a desarrollar un determinado tipo de Fotografía redunda en un mayor aprendizaje. Rubén mencionaba la importancia de tener un portafolio coherente en cuanto al uso de color o blanco y negro, para poder extraer de él un proyecto no definido con anterioridad sino como consecuencia de una evaluación posterior de nuestro archivo.

Quique aportó una reflexión muy interesante al apuntar que hay otra decisión a la que generalmente no se le presta tanta atención y que sin embargo también influye definitivamente en el aspecto del trabajo: la longitud focal. Sin duda tiene razón; aunque es un tema que no suscita tanto interés y a ojos inexpertos puede pasar más desapercibido, la focal empleada tiene una importancia capital y puede conseguir que el espectador de nuestras imágenes se sienta parte del escenario o como alguien que se mantiene a distancia de lo fotografiado, es otra herramienta al servicio del autor de la que tiene que ser plenamente consciente.

En el fondo no son posiciones enfrentadas sino dos planteamientos que parten de premisas distintas: cuando trabajas bajo especificaciones (ya sean impuestas por ti mismo para un determinado proyecto o por el cliente que encarga el trabajo) tienes la posibilidad de escoger de entre muchas opciones aquellas que mejor se adaptan al resultado que buscas, en ese caso la elección entre color o blanco y negro sólo es una más de muchas (longitud focal, disparo a pulso o con trípode, formato de las imágenes, salida para papel o pantalla, etc.), sin embargo cuando fotografías sin un proyecto en mente el hecho de limitarte conscientemente puede ayudarte a conseguir una cierta coherencia en los resultados y a aprender más rápido como consecuencia de una menor dispersión.

Por qué he decidido fotografiar (eminentemente) en color

Antes de continuar te diré que mi elección personal se basa en en mi forma de aproximarme a la Fotografía así como en mis características y preferencias, aunque obviamente no tienen por qué coincidir con las tuyas quizás mi planteamiento te ayude si tienes dudas… :-)

En primer lugar tienes que saber que tiendo a la dispersión; no sólo en Fotografía sino en general. En ese sentido el simple hecho de obligarme a optar por una determinada opción (en este caso el color) me ayuda a no dividir mi atención en varias direcciones, por tanto (al menos en mi caso) es más importante decidir de antemano que voy a fotografiar de una determinada forma que el hecho de que esa decisión sea o no acertada… Menos opciones a veces significa menos distracciones y como consecuencia más enfoque en el resultado.

En segundo lugar, cuando fotografiaba sin pensar de antemano en obtener imágenes en color o en blanco y negro (gracias a la magia de lo digital ahora podemos decidirlo en cualquier momento, o incluso probar ambas posibilidades con la misma captura) y me sentaba frente al ordenador para seleccionar las que quería conservar, tendía a ser más indulgente con las imágenes que funcionaban en blanco y negro. Era como si el hecho de verlas en escala de grises les aportase un valor del que carecían en color; eso me hizo darme cuenta de que al darme “la libertad” de salvar imágenes porque su aspecto en blanco y negro me gustaba lo que estaba haciendo en realidad era rebajar mi listón de exigencia.

Y por último, al no trabajar por proyectos (al menos por ahora) fotografiar y editar bajo una premisa decidida de antemano me ayuda a mantener una cierta coherencia en los resultados, además de la que aporta el hecho de hacer, sobre todo, Fotografía de calle.

Así que en un determinado momento y gracias a la lectura de La Vision Fotografica decidí que fotografiaría principalmente en color. Lo hice para obligarme a pensar en un determinado resultado en el momento de disparar y para salvar sólo aquellas imágenes que, en el momento de abrirlas en el programa de edición, me gustan en base a un resultado que buscaba cuando pulsé el botón y no como consecuencia de valorarlas con o sin color.

Aunque esto no significa que renuncie al blanco y negro cuando aborde proyectos puntuales en los que tenga todo el sentido, confío en que el hecho de haberme inclinado por el color me ayude a crecer fotográficamente de una forma más coherente.

Y tú, ¿qué? ¿Fotografías pensando de antemano si el resultado va a ser una imagen en color o en blanco y negro? ¿Por qué? En ese caso ¿cómo decides que una imagen acabe de una forma u otra? ¿Crees que es buena idea cerrarse opciones para concentrarse más en el proceso y el resultado o que por el contrario es mejor mantenerse abierto a todo? Me encantará conocer tus impresiones y experiencias a través de los comentarios…

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8 Comments
  • luis
    noviembre 16, 2015

    También a mi el libro de E. Momeñe (pronto estará a nuestro alcance la segunda parte) me abrió en su momento muchas incógnitas en las que no había pensado con anterioridad. Lo he leído y releído en varias ocasiones puesto que me parece un libro de referencia para quien quiere ir manejándose cada día un poco mejor en este mundo del aprendizaje de la Fotografía.
    De principio, no estoy por la singularidad en ninguna faceta de la vida, creo que mantener abiertas cuantas más puertas a cualquier circunstancia es siempre más enriquecedor que lo contrario.
    En mi caso (me inicié en el laboratorio allá por los años setenta) si me incliné por el byn no fue por una elección de cara al resultado obtenido, sino más bien por las dificultades que en aquel momento representaba un laboratorio casero en color.
    Y así fue como me “acostumbré” a mirar por el visor de mi Canon, siempre viendo y pensando en byn.
    Hoy una vez inmerso en el mundo digital, mis preferencias siguen caminando en ese sentido y suelo trabajar al 90% en byn, pero sin cerrarme ninguna puerta.
    Suelo salir a la calle a fotografiar lo que me interesa sin una idea preconcebida (esta será otra opción que habrá que decidir) en la mayoría de las ocasiones y cuando miro por el visor siempre veo el mundo en byn.
    Cuando decido un tema en el que voy a trabajar concediéndome tiempo para acercarme a un proyecto pensado de antemano, es cuando en algunas ocasiones me decido por el color teniendo en cuenta el tema que voy a abordar.
    Solo me resta darte las gracias por esta oportunidad de sumarme al debate y recomendar encarecidamente la lectura de “La Visión Fotográfica”
    Un saludo

    • Jota Barros
      noviembre 16, 2015

      Hola Luis. Antes de nada y, sobre todo, muchas gracias por dejar tus palabras por aquí. :)

      Yo también estoy esperando esa segunda parte como agua de Mayo… :) No voy a dejar que salga la octava edición para hacerme con él!

      En cuanto al tema de la entrada, también yo creo que debemos estar abiertos a todo pero, de la misma forma que tú aprendiste a ver el mundo en blanco y negro (entonces por las dificultades para revelar en color) yo he necesitado aplicarme una restricción para obligarme a hacer algo parecido, en este caso, aprender a ver en color, algo que ya sabemos que no es tan obvio como podría parecer. Como digo en la entrada hay trabajos que me plantearé en blanco y negro porque tendrán más sentido así, el resto del tiempo, mientras exploro la Fotografía por la Fotografía, prefiero partir del color para desarrollar unas habilidades que de otra manera, por tener “la red” del blanco y negro (en mi caso a veces actuaba así) no estaba poniendo en práctica.

      Déjame que te de las gracias una vez más, tu punto de vista resulta muy interesante. Saludos, será un placer contar con tu visita por aquí cuando quieras volver, Luis.

      Jota.

  • dani
    noviembre 16, 2015

    En mi caso, si la foto forma parte de un proyecto o serie, tengo siempre claro si la foto va a ser en color o en B/N antes siquiera de salir de casa a buscarla. Dentro de un proyecto pienso que las fotos deben seguir todas el mismo tratamiento de color, y me chirría mucho cuando veo mezcladas fotos en color con fotos en B/N dentro de la misma serie o proyecto. Además, la elección de uno u otro formato debería estar reflexionada, justificada y razonada, y más si el elegido es el B/N, que es el que más se aleja de la visión “natural” del mundo que nos rodea.
    En fotos sueltas, puede que no chirríe tanto, pero deberíamos hacer ese mismo proceso de reflexión y elección, esta claro que no comunican las mismas cosas ni reflejan lo mismo una foto en B/N que una en color.
    He de reconocer que, como todos, tengo un pasado del que avergonzarme y en el que, no sólo pequé de ver a veces el B/N como una forma de disimular una mala foto, sino que mis pecados fueron más allá de eso y llegaronn a atrocidades de esas que hacen sangrar los ojos como el desaturado selectivo ;-)

    • Jota Barros
      noviembre 17, 2015

      Hola Dani. Lo que dices de agrupar en series entra de lleno en fotografiar bajo determinadas premisas (en este caso establecidas por ti mismo), estoy contigo en que un proyecto debe guardar una coherencia en cuanto al tratamiento y que decisión entre b&n o color debe estar reflexionada y justificada, en el peor de los casos, si no hay un motivo mejor, al menos con un “decidí hacer este trabajo en b&n” (por ejemplo).

      Todos hemos hecho tropelías pero, hey, yo nunca he caído en las desaturaciones selectivas, ni siquiera para probar cómo funcionaba (habré hecho cosas igual de malas, peores no creo… ;-) )

      Abrazo. Gracias por aportar.

      Jota.

  • Enrique
    noviembre 18, 2015

    Yo creo que, como todo en la vida, las cosas no son blancas o negras. Hasta el blanco y negro es una escala de grises ;-) Siempre me he encontrado más cómodo con el blanco y negro, y es en lo que trato de expresarme, a pesar de que me apasiona el trabajo de fotógrafos como Meyerowitz o Alex Webb y haber intentado un par de veces pasarme al color (sobre todo después de descubrir “Photographing Shadow and Light”, de Joey L).

    Intento “ver” la foto siempre en blanco y negro, pero una de las grandes ventajas del digital es que no tengo que renunciar a aquellas fotos que, ocasionalmente, “veo” en color. No me ocurre a menudo, la verdad, pero por ejemplo hace unos días me ocurrió dos veces en la misma mañana. Primero hice esta foto en la carrera de San Martiño: https://flic.kr/p/Aw4Tx8 (lo pongo así porque no sé si el blog admite código html en los comentarios). La posición estática del perro y su mirada atenta a los corredores es lo que quiero destacar, y su color blanco me ayuda, aparte de otras cosas.

    Sin embargo, un rato después, y en una situación prácticamente idéntica, hice esta otra: https://flic.kr/p/Ad7egB En este caso, en cuanto abrí la foto para editarla me di cuenta de que es una foto en color: los colores marrones y verdes tan otoñales del espectador inmóvil quedan enmarcados principalmente por los cuatro corredores de amarillo chillón, lo que ayuda a destacar aún más su inmovilidad frente a los que participan en la carrera.

    Por último, volviendo ya a casa me encontré con esta foto en un escaparate y la “vi” claramente en color: https://flic.kr/p/Atc8Z9 Es una foto que también funciona en B/N pero que he dejado así porque es como la sentí mientras la hacía.

    Así que estoy de acuerdo con Luis: trabajo en B/N pero no me cierro las puertas del color (aunque las abra muy ocasionalmente). Otra cosa es lo que dice Dani: mezclar B/N y color en un proyecto es algo realmente complicado y casi nunca funciona.

    Un saludo y muchas gracias nuevamente a Jota por lo mucho que aprendo en su blog.

    • Jota Barros
      noviembre 18, 2015

      Hola Enrique, me alegra leerte. :)

      Mi problema era que no “trataba de ver” la imagen en blanco y negro o en color, y simplemente dejaba esa decisión para un paso posterior, la edición. Allí, el hecho de salvar fotos porque funcionaban en monocromo (como bien apuntas, en realidad es escala de grises) cuando en color no se salvarían me incomodaba un poco, así que decidí cortar por lo sano y “complicarme” un poco la vida cerrándome una puerta. Desde luego no me planteo renunciar al blanco y negro para siempre, no podría ni querría, sino que prefiero obligarme a buscar imágenes que funcionen de una determinada manera, podría haber sido justo al revés, pero en fin. ;)

      Me gustan tus tomas, sobre todo las que has puesto en color (por cierto, el de la mochila es Santi Barreiros, fotógrafo que quizás conozcas de las imágenes colgadas en el Latino), pero creo que no porque las hayas dejado así, sino por la combinación entre el color y la composición. La de las flechas y el reflejo me entusiasma.

      Gracias por pasarte, es un honor. Y gracias también por los cumplidos, hasta pronto.

      Jota.

  • Javier Castrillo
    enero 15, 2016

    Hola.
    En primer lugar, agradecerte tus artículos, que como novato que soy, me están sirviendo de gran ayuda.
    Respecto a la decisión entre el B&n o el color, quizá por qué vengo de la pintura, el dibujo y la ilustración, he de confesar que la composición de fotografías en color me parece infinitamente más difícil. Algo así como dibujo y pintura: sin dibujo, alineaciones, sin claroscuro, sin valores tonales y texturas, no hay nada que hacer. Pero sí a todo eso le añadimos el color, la ecuación se complica enormemente. Ademas el “extrañamiento” que supone el monocromo impone cierta actitud al observador y la simplificación de los significantes en favor del contenido… existen infinidad de argumentos que empujan al novato al b&n.
    De momento para mí (y me temo que para muchos) no es tanto una opción como una una cuestión de limitaciones y nivel de exigencia. Alguna de mis fotos en b/n me resulta presentable (https://flic.kr/p/CVkAqk) pero en color muy pocas (o ninguna).
    Un saludo, y mi agradecimiento a tu labor de divulgación.

    • Jota Barros
      enero 15, 2016

      Hola Javier. :) Muchas gracias por pasarte y dejar tus impresiones, ayudan mucho.

      Supongo que lo que vale para uno no vale para otro, ese es un motivo para, al menos, cuestionarse qué hacer. Como tú dices a veces parece que lo “lógico” es tender al blanco y negro y puede funcionar, pero también lo contrario. Coincido contigo en que puede tener sentido empezar en blanco y negro para mejorar en una primera lectura, a partir de ahí, se puede decidir continuar en esa misma línea o pasarse al color, o compaginar. En mi caso personal he descubierto que prefiero centrarme por defecto en uno (color) para contemplar sólo b&n para trabajos concretos, pero como siempre, no hay recetas!

      Gracias de nuevo por dejar tus palabras, será un placer seguir contando con tu visita en el blog, por cierto, interesante galería ;) Saludos!

      Jota.

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