Sacúdete la presión de conseguir (siempre) una gran fotografía

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Si amas la Fotografía y sales a menudo con tu cámara te arriesgas a sufrir la frustración de que tus resultados no estén a la altura de las imágenes que admiras y que, quizás, tienes grabadas a fuego en tu coco. Por otra parte, si te apasiona la Fotografía, ¿cómo vas a resistirte a crear tu propia visión del mundo?

Aspirar a hacer grandes imágenes es bueno, el problema surge cuando esa ambición añade una presión que puede llegar a bloquearte ante una buena oportunidad o hacer que no disfrutes, o ambas cosas.

Fotografía: dos paisanos sonríen a cámara, en Laza.

Ahí van algunos consejos que espero que te ayuden a olvidar esa obsesión por hacer siempre una fotografía memorable.

1. Olvídate de lo que hacen o han hecho los demás

Ver imágenes de otros, ya sean o no maestros reconocidos, es una magnífica manera de aprender y mejorar

, siempre que te sirva de inspiración y como acicate; no dejes que se convierta en una losa que te llevas a todas partes con la cámara. Recréate e inspírate con el trabajo de los demás y permanece atento a lo que te hacen sentir, si se convierte en un peso quizás sea momento de dejar de ver fotos.

2. Piensa sólo en hacer la mejor foto que puedas hacer en cada momento

¿Estás convencido de que ahí, delante de tus ojos, hay los elementos suficientes como para hacer una fotografía memorable? Genial, ve a por ella, pero no olvides que lo que hace una gran imagen no es sólo lo que se ve en el encuadre sino también la visión que lo ordena. Si te concentras exclusivamente en hacer esa obra maestra que imaginas es muy probable que pienses demasiado en el resultado en lugar de prestar atención al proceso, justo lo que va a permitirte sacar el máximo partido a los ingredientes con los que cuentas.

3. Reduce tus opciones

Esto vale sobre todo si tienes poco tiempo para actuar: decídete cuanto antes por una de las posibilidades, la que te parezca mejor sobre la marcha, olvida todas las demás (insisto, si no cuentas con tiempo para explotar la escena con calma) y ve a por ella hasta las últimas consecuencias. Hay al menos dos buenos motivos para apostar por la primera opción que consideres buena: primero, tienes que confiar en tu intuición, es la única forma de que tus fotografías sean realmente tuyas, y segundo, valorar las demás posibilidades podría significar perder un tiempo valiosísimo.

Además, si te equivocas al decidir, siempre te quedará el punto número 9…

4. Domina la técnica

La técnica, como decía el gran Henri Cartier-Bresson, debe ser una herramienta al servicio de tu visión. Dicho de otra forma, la visión es lo primero y la técnica viene después: tienes que saber qué quieres hacer, y necesitas saber cómo hacerlo, al fin y al cabo usas una herramienta que puede interpretar la realidad de muchas formas distintas, siempre y cuando seas capaz de ajustarla adecuadamente.

Apúntate a un curso, hazte con unos buenos apuntes o cómprate el manual de Fotografía definitivo, aprende y practica, por ese orden o a la vez. Otra razón para profundizar en la teoría fotográfica: a veces saber qué se puede hacer con una cámara dispara la imaginación y surgen nuevas ideas para usarla creativamente, lo que sin duda puede acercarte a una buena imagen.

5. Conoce tu herramienta

Necesitas una cámara, de eso no hay duda, pero ten muy claro que sólo se trata de una herramienta más. Hazte con la que puedas conseguir y olvídate de cambiarla hasta que le hayas sacado el máximo partido, mientras tanto preocúpate de conocerla en profundidad. Léete el manual. Sí, en serio, aunque sólo sea una vez. Llévala encima siempre que te sea posible, aprovecha cada ocasión que tengas para usarla (si no hay ocasiones, invéntatelas) y dedica los tiempos muertos a explorar su menú y probar opciones.

Llega hasta el punto de que no tengas que pensar cómo manejarla, que sea, y aquí de nuevo aparece el maestro francés, una extensión de tu ojo. Cuando tengas una buena ocasión para usarla, cada minuto que le hayas dedicado podría suponer una gran diferencia.

6. Conoce tus limitaciones

Si dedicas suficiente tiempo a algo siempre vas a mejorar, al principio de una forma más rápida y después muy poco a poco. En cada una de esas fases habrá cosas que domines y otras que te superen; es tan importante conocer unas como otras, pero sobre todo las últimas, porque es ahí donde tienes que poner todo tu empeño. ¿Te cuesta componer en una calle concurrida? ¿No acabas de comprender cómo influye el ISO en los demás ajustes? ¿Tienes problemas para contar una historia con varias imágenes? Ya sabes qué viene a continuación… Oblígate a hacerlo si de verdad quieres tener opciones de conseguir algo bueno.

Los límites siempre van a estar ahí, es tu decisión si van a ser siempre los mismos o si te pones cada vez el listón más alto. Lo que está claro es que cuanto más te hayas esforzado en mejorar en cuanto a técnica, composición y lenguaje, más posibilidades tendrás de sacar el máximo partido a una situación interesante y conseguir una buena imagen.

Dicho de otra forma, más recursos igual a menos presión a la hora de ponerlos en práctica.

7. No esperes a que las condiciones sean perfectas

Es la excusa definitiva de entre todas las que nos ponemos cuando se trata de hacer LA FOTO. Si la luz fuese mejor, si pasase algo interesante, si tuviese una cámara o un objetivo concretos, si… Olvídalo, siempre habrá gente con la capacidad de hacer algo muy bueno donde otros sólo vemos problemas. Esperar a que todo encaje perfectamente para coger la cámara y hacer algo genial con ella es como confiar tu estabilidad financiera a que te toque la lotería. A veces pasa, pero no es frecuente y ahí precisamente está la gracia.

Además, si se alinean los astros y no estás preparado ¿de qué te servirá? Practica, sobre todo cuando no todo esté a pedir de boca, para tener más posibilidades de dominar la situación cuando llegue una buena oportunidad.

8. Ten paciencia

Mira tus fotos de hace dos años y compara, seguro que son mejores que ahora. Si esa imagen que estás a punto de hacer no es una obra de arte, al menos será mejor que la que habrías hecho en el pasado.

Roma no se construyó en un día, de la misma manera tus fotografías no van a volverse geniales de la noche a la mañana. Cada foto mala es un paso más en el camino hacia las mejores, sólo por eso vale la pena no preocuparse demasiado por el resultado.

9. Tómatelo como un entrenamiento y aprende

Si desperdicias una gran ocasión piensa en que al menos habrás practicado, aumentando tus probabilidades de conseguir una gran imagen en el futuro. Cuando te lleves la cámara al ojo, en lugar de preocuparte de que la fotografía podría no quedar como te gustaría, piensa que, como mínimo, vas a aprender algo.

Eso sí, para que esto funcione es imprescindible extraer algún tipo de aprendizaje: ¿qué falló? ¿por qué no conseguiste el resultado que imaginabas? Analiza los malos resultados con la firme pretensión de no repetirlos.

10. No me hagas caso

Te confieso que personalmente no he conseguido librarme por completo de esa presión cuando siento que frente a mí hay una gran imagen, lo que en ocasiones juega en mi contra. A veces pienso demasiado en lugar de abrazar el momento y disfrutar.

Quizás sea una fase por la que hay que pasar para seguir creciendo. Si es así, no queda más remedio que poner todo el esfuerzo en superarla, aunque lleve más tiempo del que nos (me) gustaría, y para eso cada uno tiene que buscar argumentos en su interior.

Quizás los consejos de arriba te sirvan y quizás no; en cualquier caso espero que no desistas en tu búsqueda de grandes imágenes, pero que tampoco permitas que tus expectativas te aparten del camino!

 

Lee aquí otras reflexiones en torno a la Fotografía.

Dime ¿te sucede lo mismo? ¿Cómo olvidas esa autoexigencia para concentrarte sólo en la fotografía que tienes delante? Comparte tus reflexiones en los comentarios, y no olvides compartir la entrada si te ha gustado. Gracias!

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2 Comments
  • Valentina
    Agosto 21, 2015

    Hola recien veo tu blog, me parece super interesante este planteamiento. La verdad yo si creo que buscar mejores fotografías cada vez que uno saca la cámara es importante. Obviamente no siempre se consigue lo que uno espera, el hecho de que estemos en constante movimiento lo hace difícil. Porque uno como fotógrafo lo que hace es capturar el mejor momento. Creo que el punto 8 y 9, forman parte de una experiencia personal. La constancia y la autocritica son parte de la visión propia, en caso de buscar mejores fotografía.

    Te agradezco que compartas tus dudas y experiencias. “Compartir es el secreto de vivir”
    beso

    • Jota Barros
      Agosto 22, 2015

      Hola Valentina! :)

      Gracias por tu comentario y los cumplidos! Me quedo con eso que dices de que la constancia y la autocrítica son compañeras inseparables en esa aventura que es encontrar una visión propia, me la apunto, es una reflexión con la que estoy completamente de acuerdo. :)

      Seguiré compartiendo aquí, espero contar con tu visita de vez en cuando; me encantaría! :) Saludos!

      Jota

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