Perogrulladas en Fotografía

Escrito por 8 Permalink

Dos más dos son cuatro.

Cuando llevas un tiempo haciendo fotografías acabas pasando por fases, en algunas crees tener las cosas claras y que por fin empiezas a entender de qué va todo esto, sin embargo un poco más adelante siempre te espera un nuevo período de dudas, en el que tienes la impresión de que lo que has aprendido no hace sino confundirte. Apretar un poco los dientes y superar esos momentos de confusión es lo que va a hacer que sigas creciendo a base de encontrar más claros en el camino.

Hoy te traigo un listado de afirmaciones con la esperanza de que cuando dudes puedas amarrarte a ellas y simplificar las cosas… Si me he animado a titular esta entrada “Perogrulladas en Fotografía” es porque son cosas tan obvias y evidentes… que a veces tienden a olvidarse.

Ahí van.

1. No tienes que hacer las fotos que hace todo el mundo

¿Por qué todos nos empeñamos en detenernos en el mismo sitio y dar un par de pasos hacia atrás, como los demás, para llevarnos la misma imagen que quien nos precede? Cada uno ve las cosas de forma distinta ¿no? Entonces ¿por qué nos creemos que al hacer fotografías tienen que parecerse? No te fijes en lo que hacen los otros, presta atención a cómo miras y qué llama tu atención e intenta llevártelo a tus imágenes.

2. Medir, enfocar, componer y disparar son procesos independientes

En la mayoría de las situaciones pueden hacerse a la vez, de una tacada; simplemente tienes que apuntar tu cámara hacia lo que quieres fotografiar, seleccionar el punto de enfoque, pulsar el botón hasta la mitad y después hasta el final. Sin embargo puedes medir la luz en una zona (y bloquear la exposición), enfocar en otro punto (y bloquear el enfoque), componer y disparar o esperar todavía un buen rato a que suceda algo. Aunque sólo cuentes con una compacta o con tu teléfono móvil es muy probable que puedas diferenciar algunas partes del proceso, seguro.

A veces el resultado de separar los pasos puede ser muy distinto a si los haces todos de una vez; sólo ten presente que nada te obliga a reducirlos a uno y aprovéchalo si eso ayuda a cambiar el resultado.

3. Haces fotografías con un por qué (tus fotografías son sobre algo)

Esto ya lo habrás leído en otros sitios e incluso por aquí

, pero es tan, tan importante que no puedo resistirme a incluirlo en esta lista: cuando llevas la cámara hasta tu ojo (o cuando diriges tu móvil hacia un lugar para fotografiarlo) es porque ahí delante hay algo que ha merecido tu atención. Es decir, esa fotografía que estás a punto de hacer tiene un por qué. Antes de pulsar el botón concédete un segundo para comprobar que vas a conseguir lo que quieres, y que cuando la veas (o la vean) no va a necesitar una explicación.

4. Hay mil fotografías distintas en una misma escena

Vaya, qué interesante! Mano a la cámara, encuadro, enfoco y disparo. A por otra cosa.

¿Cómo? ¿Ya está? ¿Eso es todo? Ts ts. No deberíamos conformarnos con lo obvio, siempre vale la pena buscar puntos de vista alternativos, trabajar la escena, esperar un poco a que todo encaje mejor o directamente mover los pies para que suceda. A lo mejor has tenido suerte y la primera versión es simplemente inmejorable, pero aún así vale la pena intentar otras cosas, aunque al final vayas a quedarte con la original como mínimo habrás aprendido durante el proceso.

5. Las reglas pueden romperse

Cuando hablo de reglas no me refiero sólo a las de composición, ya te imaginas. A medida que lees libros y ves fotografías de los grandes aprendes, claro, pero también corres el riesgo de ponerte límites inconscientemente, de asimilar que hay cosas que funcionan y que por tanto deberían ser siempre la primera (¿y única?) opción. Colocar el centro de atención en uno de los puntos de la regla de los tercios, repartir el rango dinámico de la escena a lo largo de todo el histograma, guiar la vista con líneas, enfocar a los ojos… Todo eso funciona, pero también podría hacerlo todo lo contrario. Estamos aquí para disfrutar de nuestra pasión, así que pon tus propias reglas, o al menos no te limites a considerar sólo las opciones que nos dicen que debemos usar.

6. Las fotografías no tienen por qué ser bellas

La Fotografía tiene tantos enfoques posibles y abarca tantas cosas… Puede usarse para mostrar belleza, claro, pero no sólo eso: puede servirte para escribir un diario, como un baúl de recuerdos, para documentar algo que merece la pena ser contado, para denunciar una injusticia o para rendir un homenaje… Piensa en por qué haces fotografías, quizás plasmar la belleza no sea una prioridad para ti y sin embargo tienes algo muy importante que contarnos con ellas.

7. La solución a tus preguntas está en los libros (o en Google)

A veces me estanco intentando hacer algo que no sé hacer, le doy vueltas sin llegar a ningún lugar. Está bien tratar de encontrar la solución por uno mismo, exprimirse las neuronas hasta conseguirlo… Pero antes de abandonar por agotamiento vale la pena recordar que ahí fuera, en los libros y en la web, hay muchísima información. Si realmente quieres probar esa idea y no encuentras la manera de hacerlo, primero inténtalo por tu cuenta y justo antes de rendirte busca allí donde los demás comparten lo que han aprendido. Quizás estás intentando algo que nadie se ha planteado antes, pero es (muy) posible que no sea exactamente así.

Este es mi listado de afirmaciones tan obvias que a veces olvido; y sí, en parte las he escrito para obligarme a recordarlas! Me pregunto si se te ocurre algo que añadir a la lista, si es así anímate a compartirlo en comentarios, estoy seguro que tienes mucho que aportar. :-)

Si te ha gustado la entrada, compártela en tus redes sociales! Gracias por pasarte y difundir el amor por la Fotografía. Nos leemos!

¿QUIERES SEGUIR APRENDIENDO FOTOGRAFÍA?

Si te gusta la Fotografía, si quieres crecer como fotógrafo y compartir experiencias con otros apasionados únete a uno de mis cursos. Es tu oportunidad de profundizar en todos los pasos del proceso fotográfico: técnica, composición, edición y procesado de imágenes en tu ordenador. Todos los talleres incluyen el análisis de tus propias imágenes para que aprendas con y de ellas.

Convocatorias abiertas (envíame un correo para ampliar información o reservar tu plaza, son limitadas):

  • OPORTO, 16 y 17/09/2017: 9º Taller “Fotografía la Ciudad” (COMPLETO, lista de reserva abierta).
  • MADRID, 23 y 24/09/2017: 10º Taller “Fotografía la Ciudad”.
  • SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30/09 y 01/10/2017: 11º Taller “Fotografía la Ciudad”.
  • SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14/10/2017: 34º Taller de Iniciación a la Fotografía “Más allá del Modo Auto”.
  • SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15/10/2017: 22º Taller de Composición y Lenguaje Visual “Un Fotografía, una Historia”.
  • ELORRIO Y BILBAO, 21 y 22/10/2017: 12º Taller “Fotografía la Ciudad” (en colaboración con Elorriophoto, puedes ampliar los detalles por correo electrónico).
  • VALENCIA, 28 y 29/10/2017: 13º Taller “Fotografía la Ciudad” (en colaboración con Revelarte, contacta por correo electrónico para conocer los detalles).
  • ROMA, 17 a 19/11/2017: 14º Taller “Fotografía la Ciudad” (contrata sólo el taller y viaja por tu cuenta o consulta la oferta de vuelo y alojamiento).
NO TE PIERDAS NADA!
Únete a los suscriptores del blog para estar al tanto de todos los contenidos y novedades. No te preocupes por el Spam, lo odio tanto como tú…



8 Comments
  • José
    Enero 19, 2015

    Buenas reflexiones Jota. Yo, a veces, tengo la sensación de que cada vez hago peores fotos, pero si comparo lo que hago ahora con lo que hacía hace 8 ó 10 años, me doy cuenta de que mi problema es que me he vuelto mucho más exigente con lo que hago y eso me lleva a no estar casi nunca del todo satisfecho con los resultados. Debe haber un profesor de fotografía que dice que “si dentro de un año las fotos que haces ahora no te parecen una mierda es que no has aprendido nada”. Muchas gracias por tus consejos, seguro que me van a ayudar para plantearme algunas cosas. Saludos

    • Jota Barros
      Enero 19, 2015

      Al menos en mi caso he aprendido que a veces hay que darse un respiro. No hablo de dejar de hacer fotos, sino de dejar de buscar siempre la excelencia. A veces olvido que hago esto porque disfruto muchísimo, cuando lo recuerdo las cosas vuelven poco a poco a su cauce… Hay que ser paciente (y lo digo yo, que soy todo lo contrario… ;-) )

      Un abrazo, José. Gracias por pasar y comentar.

      Jota.

  • Marta
    Enero 19, 2015

    Gracias por las perogrulladas, a veces las cosas más obvias se nos escapan y nos distraemos con cantos de sirena buscando la foto espectacular…haciendo lo de siempre…  Y entonces creemos que ya hemos perdido la inspiración y que todo lo que hacemos es sota-caballo-rey. Al menos así me pasa a mí. 
    …Y lo tenemos delante con cambiar un poco el chip.

    • Jota Barros
      Enero 19, 2015

      Claro! A veces tendemos a complicarnos mucho, al final al estar tanto tiempo pensando en algo (hacer buenas fotos) podemos llegar a contaminarnos… Entonces hay que relajarse y recordar por qué lo hacemos, tener paciencia y sobre todo no abandonar. :)

      Gracias por pasarte y contar, Marta.

      Saludos!

      Jota.

  • Daniel
    Enero 20, 2015

    Un doble razonamiento.

    Por una parte, nuestra memoria visual se carga con todo aquello que vemos. Si queremos hacer buenas fotografías tenemos que haber visto buenas fotografías. Y buenos cuadros, y películas.

    Pero por otra parte, cuidado de no caer en el error de tratar de obsesionarnos con igualar a nuestros ídolos fotográficos. Por que no se trata de hacer lo mismo que han hecho ellos, si no de buscar lo que buscaron.

    Coincido en lo necesario de los periodos de barbecho. Son bastante necesarios a largo plazo.

    Un saludo

    • Jota Barros
      Enero 20, 2015

      Hola Daniel.

      Tienes razón: es un equilibrio complicado de mantener. Necesitamos estímulos y qué mejor que ir a los grandes maestros para recibirlos, pero a la vez hay que tratar de evitar que “impongan” su criterio sobre el nuestro, al fin y al cabo no deberíamos aspirar a parecernos a ningún autor, aunque nos encante su obra. :)

      Gracias por pasarte y aportar, encantado de leerte por aquí.

      Saludos! Jota.

  • Sofía
    Abril 16, 2017

    De todo el texto, el punto que más me resonó es el 6. Hay mucho de autoterapia en la fotografía y a veces pasa porque los demás reconozcan tus fotos o a ti (si sales en ellas) como bello …

    Gracias por el blog!

    • Jota Barros
      Abril 17, 2017

      Hola Sofía! :)

      Creo que la palabra clave es la que has usado tú: reconocimiento. Quizás demasiado a menudo anteponemos la recompensa por parte de los demás a nuestra propia aprobación, para alcanzarla seguramente lo más inmediato sea mostrar algo bello y, claro, no todo tiene por qué serlo.

      Gracias a ti por pasarte y aportar!

      Jota.

Cuéntame, qué piensas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *